viernes, 25 de diciembre de 2009

luna nueva

Para Constanza.

Va mirando hacia afuera
por la ventanilla de la ambulancia
hacia arriba, y todo es tan diferente
No reconozco nada, me dice
yo le apreto la mano por las dudas
Viaja tranquila
en el dolor conocido
en el dolor nuevo del cuerpo marcado
Viaja tranquila
el ojo negro, morado, verde
la piel dorada por la luz de la tarde
Su pensamiento está muy lejos
en alguna tarde de niña
una de esas tardes buenas, de esas pocas
Su mirada es de niña
de niña arrepentida por haber subido al árbol
de niña pícara que lo haría diez veces más
En la sombra, en el vaho
en el calor del verano que acecha
su mirada es una herida
La ambulancia va dormida
cruzando con dificultad la procesión apurada
de las personas que enloquecen en la avenida
Habrá luna nueva esta noche
y acá abajo, todo es tan diferente.

4 comentarios:

andal13 dijo...

Ay, para algunas realidades, la luna nunca es nueva... siempre es la misma luna, que tiene un lado demasiado oscuro.

lara dijo...

cuando iba en esa ambulancia, no podía evitar pensarlo...

andal13 dijo...

Ojalá aparezca alguna luz de esperanza

juan pascualero dijo...

Desgraciadamente las tardes buenas además de ser pocas, no vuelven. Qué bien lo has escrito!