miércoles, 2 de junio de 2010

como el polvo

No me sueño.
No me veo cuando miro un espejo.
Me prestan sus pupilas, los otros,
algunos muertos, algunos no,
y con ellas hago malabares y sigo,
seca,
como el polvo.
No me mojo cuando la lluvia me moja,
no, eso no es posible.
A veces, sólo a veces,
al beber de otros cuerpos creo una ilusión
de ser algo, no algo más.
Pero las ilusiones son sólo eso,
no algo más.
Una mente sin sangre,
una mente sin cráneo,
blanda y acuosa, adopta miradas
como otros adoptan hijos,
como otros compran lo que no necesitan,
como las mujeres solas que lloran
por los hombres que otras no quieren.
Seca, como el polvo,
creo que no veo pero siempre,
siempre evito los pozos.

3 comentarios:

juan dijo...

Me encantaron tus versos Lara, y tu prosa divertida. Felicidades por el blog!

No sé cómo apuntarme para seguirte cuando escribas. Bueno, te apunto en papel.


Un saludo, feliz día

julio e. dijo...

como otros compran lo que no necesitan,
como las mujeres solas que lloran
por los hombres que otras no quieren.

rescato estos ya que me dan la cabal idea de lo vano, la tarea que no tiene sentido, lo que solemos hacer confiados en nuestra importancia
un abrazo.

lara dijo...

bienvenido juan, y bueno, de última pasá cuando te acuerdes que algo habrá, jeje!

julio, con eso que me decís me mostraste algo que no había pensado sobre mis propias palabras, que bueno que pase eso.

gracias a los dos por sus comentarios!