jueves, 10 de junio de 2010

un detalle menor

las luces están temblando y son dulces
y dormidas, como gatos
pero en cada sombra hay miedo
mi miedo no es oscuro
tiene el color de la luz de la oficina
tiene el olor de una nota a destiempo, una sola
y el ácido filtrándose por los poros
tan lento
tan dulce
que hasta confío en su palabra
tan cálido es este vientre
que cometo el error de odiar la lucidez
esta luz es letal
cuando me levanto estoy muerta
y eso, a la altura del subsuelo
ya no importa.

5 comentarios:

José W. Legaspi dijo...

Muy bueno, Lara, tanto este poema como los cambios del blog... ¡te felicito!

lara dijo...

Jaja, sí, me gusta remodelar la casa de vez en cuando...

Abrazo, José!

GonSaa dijo...

che, muy bueno esto Lara.
Soy malisimo analizando, pero no se, hay algo en los tiempos, en el ritmo que me gustó mucho, no se explicar.
beso!!

julio e. dijo...

hola lara, siempre son bienvenidos los cambios y este quedo mas acogedor.
con el poema me pasa que sospecho algo terrible que se desliza suavemente,y no podre hacer nada, pero es solo impresion.
un abrazo

juan pascualero dijo...

Nunca pensé que el miedo podía ser tan horrible al no ser oscuro.
Tu poesía es siempre inquietante...