jueves, 12 de febrero de 2009

el sol cada noche

no muere la sombra
se proyecta hacia atrás
el hombre piensa desnudo
espera lo que no hay
que esperar
camino de tierra, sopla
se borra, maquiavélico
el hombre espera sentado
piensa en que no pensar
en la mente limpia
el sol se refleja
como una mancha roja
la tierra quema y espera
el hombre muere pensando
envuelto en un sueño de hojas
y soledad

3 comentarios:

andal13 dijo...

Estás como la mina del tango, "volvió una noche..."
Se te extrañaba, gurisa!

Bueno, a lo del poema; yo venía pensando "qué sensación de soledad me da esto", y mirá con qué final me encuentro...
Y sí, todos morimos solos... pero para eso, falta muchísimo.

lara dijo...

Volví una noche, si, estaba inspirada. No me estaba pasando muy seguido eso, jejeje...

Cuando escribí el poema no estaba pensando en la muerte, ni cuando lo terminé. A pesar de que el hombre muera. En realidad, tenía la imagen en la cabeza y la escribí... Capáz estaba pensando más en la hostilidad que a veces uno siente por parte del mundo... Las noticias últimamente no me alegran mucho la vida, será.

Ni siquiera es que estuviera de bajón... es más como una idea que anda ahí, dando vueltas, y a veces tiene que salir.

Me alegro de que siempre estés ahí, Andrea, se siente como volver a casa, jejeje....

Un abrazo

andal13 dijo...

Sí, más que en la muerte (que es cuando estamos más solos que nunca) me impresionaba la soledad, o más bien la desolación...

Y volvé cuando quieras (pero estaría bueno que quisieras volver más seguido, jijiji!)